los anfibios como animales de laboratorio

Los anfibios como animales de

laboratorio:

Los anfibios han sido usados durante mucho

tiempo como animales de laboratorio.

Las especies que son capturadas al nacimiento

y están disponibles para los proveedores

incluyen las ranas africanas (Xenopus lacvis,

X. tropicalis), la rana enana africana (Hymenochirus

boettyeri), el sapillo de vientre de

fuego oriental (Bombina orientalis), el ajolote

(Ambystoma mexicanum), y la salamandra

tigre (A. tigrinum). Las especies salvajes

capturadas por vendedores o cazadores para

su uso en laboratorios incluyen la rana leopardo

del norte (Rana pipiens, a veces llamada

rana de la hierba), la rana toro (R. catesbeiuna),

el sapo bastón (Bufo marinus, a veces

llamado sapo marino) y la salamandra

norteamericana (Necturus maculosus). A veces

se utilizan otras especies de ranas norteamericanas.

En la recolección o importación

de anfibios es importante someterse a las le

yes del estado y obtener las autorizaciones

necesarias.

Existen dietas granuladas disponibles

para algunas especies acuáticas como las ranas

africanas, las ranas toro y ajolotes, haciendo

más fácil alimentar a grandes grupos.

Estos alimentos deben almacenarse en un lugar

frío y seco para mantener su frescura. Los

restos de comida deben retirarse después de

que todos los animales estén saciados para

evitar ensuciar el tanque. Los protocolos de

manipulación y de investigación deben desarrollarse

para minimizar el estrés de los animales.

Se debe evitar el hacinamiento para

mantener el estado sanitario, evitar el contagio

de enfermedades y reducir el estrés.

La mayoría de las especies acuáticas utilizadas

para los estudios de laboratorio se

mantienen en sistemas de tanques múltiples

que utilizan agua que recircula por ellos. El

agua se filtra y se envía a los tanques individuales

y después es devuelta para su filtración

y desinfección. Se usan distintos tipos de

filtros para mantener una calidad adecuada

del agua. Éstos incluyen un filtro mecánico

para eliminar el material de desecho en suspensión,

un filtro biológico para convertir los

desechos nitrogenados en compuestos menos

tóxicos, y un filtro químico para eliminar los

compuestos orgánicos disueltos. Es muy recomendable

utilizar la esterilización por luz

ultravioleta para inactivar los microorganismos.

Las bombillas deben mantenerse limpias

y cambiarse cada 6-8 m para que la esterilización

por luz ultravioleta sea eficaz. El

ozono, un potente oxidante, también puede

utilizarse con precaución para eliminar la

materia orgánica en suspensión y los patógenos

potenciales del agua.

La toxicosis por amoníaco es frecuente en

sistemas que no han establecido un buen biofiltro.

Los anfibios expuestos a niveles inapropiados

de amoníaco generalmente producen

un exceso de moco, de un color más

apagado, y tratan de escapar. Los anfibios deben

ser sacados del agua contaminada y aclarados

fuertemente con agua declorada y bien

oxigenada. El diagnóstico puede confirmarse

si la fuente de agua tiene amoníaco a niveles

de >0,5 ppm, aunque en algunas especies

puede observarse una toxicidad a niveles

>0,1 ppm. Algunas tiendas de peces tropicales

venden kits para comprobar la concentración

de amonio.

Escribir comentario

Comentarios: 0